dilluns, 23 / novembre / 2009

¡Hoy estamos de estreno!

Pues si, hoy comenzamos una serie de comunicados semanales llamados 'SnApshot'. La idea es la de plasmar en un documento gráfico una reflexión sobre algo importante, o no. Bueno, la verdad es que la única intención es que cada viernes paséis un rato divertido y os marchéis a casa con una sonrisa o con una cosa sobre la que pensar.

Hemos decidido que CCOO-COMFIA no nos va a chafar nuestro estreno, por lo que no vamos a entrar en una dinámica de contracomunicados, y no es porque nos falten ganas, sino porque la gente ya se ha encargado de ponerles en su sitio en los foros:



https://indraweb.indra.es/mvnforum/mvnforum/viewthread2?thread=112520&postId=0&printall=true

https://indraweb.indra.es/mvnforum/mvnforum/viewthread2?thread=113120&postId=0&printall=true


Por el momento hemos preparado una serie de diapositivas que seguro que a más de uno le hará recapacitar:

Simulación en INDRA

No dejes que nadie decida por ti. Organízate y lucha.

Salud y anarquía

Sección Sindical CGT Indra Barcelona

dimecres, 30 / setembre / 2009

La muy limitada democracia en Estados Unidos

La idealización del sistema democrático de EEUU, en la que se presenta al Congreso de EEUU como la cámara legislativa que refleja el sentido popular de la población estadounidense, explica que muchos medios de información españoles presenten las dificultades que encuentra la reforma sanitaria para su aprobación en el Congreso como consecuencia del temor que tal población supuestamente tiene hacia tal cambio.

Tal interpretación es profundamente errónea y refleja un desconocimiento de la realidad política de aquel país. En realidad, todas las encuestas señalan que la mayoría de la población (68%) desea que el Congreso apruebe la universalización de la sanidad, y que sea el Estado el que garantice tal universalización a través del establecimiento de un aseguramiento público. Este sentir incluye incluso a la mayoría de la profesión médica (“Physicians view on a Public Insurance Expansion” New England J.M. Medicine. Sep. 15, 2009). La evidencia de ello es robusta y convincente. Entonces, la pregunta que debe hacerse –y no se hace- es por qué ello no ocurre. Y para responder a esta pregunta deben entenderse las enormes deficiencias de la democracia estadounidense, uno de los sistemas menos democráticos de los hoy existentes en la OCDE.

Estas limitaciones se basan en:

1. La privatización del sistema electoral, donde los senadores y congresistas financian sus campañas primordialmente con fondos provenientes en su gran mayoría de grandes grupos empresariales. Entre ellos están las compañías de seguros privadas (que controlan la gestión de la mayoría de la sanidad) y las compañías farmacéuticas (entre otras) que financian, por ejemplo, el Comité de Financiación del Senado, el comité más importante del Senado en la reforma sanitaria. Su Presidente, Sr. Baucus, recibió cinco millones de dólares de tales industrias. Los otros cinco miembros claves de tal Comité recibieron cantidades semejantes. Tales empresas financiaron también las candidaturas del Sr. Obama. Sólo las compañías de seguros dieron seis millones de dólares a su campaña. Todo esto –que en España se llamaría corrupción- es legal en EEUU.

Este sistema de financiación discrimina enormemente a los candidatos de izquierdas que no pueden conseguir los fondos necesarios para competir, durante la campaña electoral, con los otros candidatos en los espacios televisivos que se venden al mejor postor sin ningún tipo de regulación. Los sindicatos pueden, también, contribuir a la financiación de las campañas, pero sus fondos son minúsculos en comparación con los fondos de las grandes empresas. Es prácticamente imposible que gane un candidato de izquierdas (que cuestione, por ejemplo, el protagonismo de las compañías de seguros en la gestión del sistema sanitario). En ningún país de la OCDE, las izquierdas son más débiles que en EEUU (la causa de que exista un sistema sanitario universal) y ello se debe, en gran parte, a la privatización de las campañas electorales.

2. La falta de proporcionalidad en el sistema electoral, lo cual imposibilita la aparición de un tercer partido. Es un sistema mayoritario en el que el que gana (51% del voto), gana todos los delegados, regla encaminada a reproducir un sistema que tenga sólo dos partidos. Los dos, por cierto, dependen para su financiación de aquellos fondos proveídos por las grandes empresas (que en EE.UU. se llama Corporate Class).

Tal falta de proporcionalidad aparece incluso más marcada en el Senado, donde cada Estado, independientemente de su tamaño, tiene dos Senadores. Esto da gran poder a los estados pequeños y poco poblados, rurales y más conservadores, a costa de los estados más poblados, urbanos y más progresistas. Así, los seis senadores del citado Comité de Finanzas representan estados que, todos ellos juntos, suman menos del 2% de la población de aquel país. Existe, así, un enorme sesgo conservador en el Senado, poco representativo del sentido popular del país.

3. La escasísima oportunidad de la población de poder influenciar al Congreso de EEUU. La población es plenamente consciente del maridaje existente entre la clase política por una parte, y el mundo empresarial y financiero por otra (lo que en EEUU se llama Corporate Class). De ahí el claro antagonismo hacia Washington, que explica que todos los candidatos en las últimas elecciones debieran presentarse como anti-Washington. El que se benefició más de este sentimiento fue el candidato Obama, que no procedía del establishment de Washington (y que se había opuesto a la guerra de Irak).

La elección de Obama despertó grandes esperanzas de que hubiera un cambio. Un punto central en su programa era la reforma sanitaria. La privatización de la sanidad, en manos de las Compañías de seguros, ha creado una situación en la que, a pesar del enorme gasto sanitario (el 17% del PIB, España 6.2%) no se ofrece cobertura a 47 millones de habitantes, y se provee una cobertura muy insuficiente a la mayoría de las personas aseguradas. Un detalle que expresa la crueldad del sistema es que más del 40% de personas que se están muriendo expresan preocupación de cómo ellos o sus familiares pagarán sus facturas médicas a las compañías de seguros.

El Presidente Obama, sin embargo, ha ido pactando su reforma, cediendo en elementos claves. En farmacia se ha comprometido con la industria farmacéutica a continuar con el acuerdo que el Presidente Bush tenía con tal industria, según el cual el gobierno federal pagaría el precio de los fármacos que la industria impusiera. Y con las compañías de seguros pactó que no limitarían el precio de las pólizas, proveyendo subsidios a las familias que no pudieran pagarlas. También ha renunciado a financiar la reforma a base de impuestos sobre los grupos más pudientes (medida muy popular). Estas y otras cesiones han decepcionado a las bases del partido demócrata, lo cual explica la bajada de su popularidad. Las encuestas señalan que los grupos en los que ha perdido más apoyo han sido precisamente entre los demócratas y los independientes progresistas. Todos estos datos, por cierto, no han aparecido en los cinco medios de información y persuasión más importantes de España.

Vicenç Navarro es Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=92422

dimecres, 19 / agost / 2009

Error de pronóstico: El pánico ante la gripe A no está justificado

Pese a la levedad de la gripe, se puede demostrar que la mortalidad aumenta en la población con dos picos anuales, uno en los días del verano con el máximo de calor y otro en los días del invierno con la epidemia de gripe. Por ello se aconseja vacunar contra la gripe, aunque se discute si esta vacunación es útil. La epidemia de gripe A, que empezó en Méjico hace unos meses, es de menor gravedad que la epidemia habitual. Es una gripe que se contagia muy fácilmente y por eso es una “pandemia”, porque puede llegar a afectar a la mitad de la población.

Pero la contagiosidad de la gripe A no dice nada de su gravedad y de hecho es menos grave que ninguna gripe previa. Afecta a mucha gente, pero mata menos que la gripe de todos los años. Las cifras son variables según la fuente de datos, pero por ejemplo, en el Reino Unido ha habido cientos de miles de casos y sólo unas 30 muertes y en EE.UU. con un millón de casos sólo 302 muertos. En el invierno boreal (verano en España), en la Argentina han muerto unas 350 personas y en Australia unas 77 personas. Para ponerlo en situación, se calcula que en España mueren durante el invierno por gripe estacional unas 3.000 personas.

Hemos tenido muchas pandemias y la más letal, la “española” de 1918, mató sobre todo por neumonías bacterianas a los pobres (mal alimentados, hacinados, con viviendas insalubres y mal protegidos del frío). En las otras dos grandes pandemias, de 1957 y 1968, no hubo tal letalidad, entre otras cosas por la existencia de los antibióticos.

¿Qué se puede hacer ante la gripe A? Cuando en 2005 la Organización Mundial de la Salud (OMS) pronosticó que podrían morir de gripe aviar hasta siete millones de personas, se desató el pánico en el mundo. Después hubo sólo 262 muertes. Hubo, pues, un grave error pronóstico. En 2009, con la gripe A, conviene no repetir el mismo error. Por ello es central evitar el pánico. Es absurdo tener pánico frente a la epidemia de gripe A, por más que nos llegará a afectar (levemente) a muchos. Ante la gripe A conviene hacer lo que siempre se hace ante la gripe: cuidarse con prudencia y tranquilidad. Buena hidratación, buena alimentación, buena higiene, y recurrir al médico cuando haya síntomas de importancia, tipo tos con expulsión de sangre y gran deterioro de la respiración.

Conviene no “toserle” a nadie, no tocarse la nariz, taparse la boca al estornudar y lavarse las manos antes de comer, después de ir al servicio y si uno se mancha con los mocos. El virus se elimina por la mucosidad nasal aproximadamente durante los primeros cinco días de la enfermedad. El uso de mascarillas no parece que ayude a evitar la propagación de la epidemia. Conviene no hacer mucha vida social esos primeros días. Respecto al embarazo, no hay nada que decir, pues es saludable en cualquier caso, y también durante la epidemia de gripe A.

No hay tratamiento preventivo alguno: los medicamentos contra la gripe A no previenen la enfermedad (ni el oseltamivir ni el zanamivir). Una vez que se tiene la enfermedad estos mismos medicamentos son también casi inútiles (acortan medio día la evolución de la enfermedad). Además, tienen efectos adversos. Por ejemplo, en niños tratados en Londres con oseltamivir, tuvieron efectos adversos la mitad, generalmente vómitos, y en el 18% fueron alteraciones neuropsiquiátricas. Quizá en algunos casos valga la pena su uso como tratamiento, por ejemplo en enfermos graves y en pacientes con enfermedades crónicas importantes, pero no son útiles ni en niños ni en adultos sanos.

La vacuna contra la gripe es de poca utilidad en niños y adolescentes, con una efectividad del 33%, y absolutamente inútil en los menores de dos años. Hay dudas sobre su eficacia en adultos y ancianos. Sobre la vacuna contra la gripe A no sabemos nada, pero en 1976 se produjo en EE.UU. una vacuna parecida, también con todas las prisas del mundo por el peligro de pandemia y el resultado fue una epidemia de efectos adversos graves (síndrome de Guillain-Barré, enfermedad neurológica) que obligó a parar la vacunación. Las prisas no son buenas para nada y menos para parar una gripe como la A, que tiene tan baja mortalidad. Conviene no repetir el error de 1976. En todo caso, es exigible la firma de un “consentimiento informado” que deje claro los beneficios y riesgos, y el procedimiento a seguir ante los daños por efectos adversos.

¿Algo más? Las pruebas diagnósticas rápidas de la gripe A tienen poca sensibilidad (del 10 al 60%). Es decir, no vale la pena hacer la determinación para saber si uno tiene gripe A en realidad. Da igual, pues los consejos son los mismos y la prueba no añade la seguridad de no tener la gripe A. Tanto el virus de la gripe A como el de la gripe estacional pueden mutar dejando por completo inútiles las vacunas. No hay protección ante la gripe A con la vacunación contra la gripe estacional. Conviene no olvidar que un niño (y un adulto) puede tener otras enfermedades, además de la gripe A.

En el Reino Unido ha habido casos de niños muertos por meningitis tras ser diagnosticados en falso de gripe A. Durante la pandemia de gripe A seguirá habiendo infartos de miocardio, apendicitis, insuficiencia cardiaca, diabetes, asma, intentos de suicidio, fracturas de cadera, depresión, esquizofrenia y las otras mil enfermedades que requieren atención médica. El comportamiento sereno, paciente y tranquilo de los pacientes con gripe A es esencial para que funcionen bien los servicios sanitarios y su médico pueda dedicarse a los enfermos que lo necesitan, con o sin gripe A.

http://migueljara.wordpress.com/2009/08/17/error-de-pronostico-el-panico-ante-la-gripe-a-no-esta-justificado/

divendres, 5 / juny / 2009

¡TRABAJADORES, NO VOTEIS!

<< (…) Vosotros continuareis produciendo toda la riqueza social, más os quitarán los mayores beneficios y derechos de ciudadanía, continuaréis duramente en la extrema miseria y siempre en estado de penuria, siempre temiendo por la suerte que os tocará mañana (…)

Mañana continuaréis como ahora en la languidez de la miseria y de la ignorancia y temiendo por el porvenir de vuestros hijos (…) Vuestra soberanía de ahora no es duradera, por ser la soberanía de la burla; soberanía del esclavo que, para más escarnecerlo, ponen en su cabeza una corona de papel y en sus manos un cetro de caña (…)

Sois los que producís lo necesario a la vida (…)

Solamente vosotros sois los que podéis liberaros; la unión y decisión de los trabajadores dará a todos la libertad (…)

Si os unís y lo deseáis, tomareis posesión de la tierra, de la casa, de los instrumentos de producción y de trasporte, de todos cuantos productos hay acumulados del trabajo pasado, y formareis una sociedad nueva de libertad, de igualdad, sin explotadores ni explotados, sin oprimidos ni opresores (…)

Basta para esto un simple acto de voluntad (…)

Pero esta propaganda, por esta obra de sublevamiento, de resurrección de la conciencia y de la voluntad que sea, sobre todo, sin temor a vuestros opresores (…)

Con el voto os inducen a renunciar a vuestra obra, y vosotros, adormecidos con la esperanza, creéis que vuestro bien, la realización de vuestras aspiraciones, podrá veniros de la palabra de vuestro representante, sin esfuerzos, sin sacrificios, sin riesgo de vuestra parte (…)

Y vuestros representantes, cuando no siendo, como sucede de ordinario, vuestros explotadores que obtienen el voto por medio de corrupción, de la intimidación y de mil medios que tienen a disposición, los que dominan con la fuerza del dinero y con el apoyo del gobierno (…)

Una larga y dolorosa experiencia, no sólo en España, sino en el resto de Europa y América, ha demostrado que el sistema parlamentario y el sufragio universal sólo sirven para los intereses de la clase dominante, para apagar el espíritu de resistencia del pueblo, para obstaculizar, mediante el voto de la mayoría brutal, dominante del poder, del propietario y del esbirro, todo progreso (…)

¿Queréis, trabajadores españoles, continuar por este camino y esperar sufridamente, de elección en elección, el imposible milagro de que un Parlamento haga por vosotros aquello que vosotros no sabéis o no queréis hacer por vosotros mismos? (…)

Si llegáis a comprender lo perjudicial que es para vosotros el voto; si acertáis a comprender que vuestro bien debéis conquistarlo vosotros mismos luchando directamente contra el patrono y contra el gobernante, ahora NO VOTEIS, pero pensad en propagar la idea de la redención y prepararos para hacer una revolución fecunda que termine con todas la injusticias (…)

Pero si vosotros preferís estar inermes en vanas promesas, si ahora que estáis a tiempo de enteraros de que vais a ser engañados, depositáis en la urna vuestro sufragio, votad, pues, más cuando venga el día de las desilusiones –que no tardará-, cuando os falte el pan en casa y libertad en la calle; cuando veáis que os han engañado y que aquellos que tanto os aprecian en día de elecciones son vuestro mayores tiranos y que ya no podéis protestar porque seréis una masa de durmientes, entonces os recordareis de lo que os decían LOS ANARQUISTAS>>

Párrafos del editorial del número 203 de periódico anarquista Tierra y Libertad, de 4 de marzo de 1914, sacados del libro “El anarquismo organizado en los orígenes de la CNT”, de Joan Zambrana. Noventa y cinco años después la problemática se repite. En medio de una crisis económica y social que sólo en España ha arrojado ya a más de 4 millones de trabajadores al paro y el infortunio, ellos, “los líderes europeos”, convocan otra vez a las urnas para refrendar su política de saqueo de fondos públicos entregados al capital.

dilluns, 1 / juny / 2009

Sobre las elecciones europeas


Apoyamos la abstención activa en estas elecciones, para no reconocer el parlamentarismo europeo ni a la puerca política. Contra el delegacionismo político, abstención activa y autoorganización obrera.

La Europa del progreso, la Europa del bienestar, la Europa del conocimiento, la Europa de las oportunidades, la Europa de la felicidad. La Europa unida y fuerte. Ya no estamos en la Europa de Julio César, la Europa de Carlomagno, la Europa de Barbarroja o la de Carlos V o la de Napoleón. Los tiempos han cambiado, pero la concepción de una Europa unificada sigue siendo vigente, con unas raíces políticas y religiosas históricas muy potentes. El orden económico actual reclama una Europa unida en unas bases económicas, las cuales son imperantes en el mundo en que vivimos. Se necesita una Europa unida ya no solo social o políticamente, sino una potencia económica y productora cuya produccióny beneficios sean capaces de competir con otras superpotencias mundiales como los EEUU de América o el Dragón Asiático Chino.

Los países de la UE, para construir esta Europa que los poderes económicos reclaman, para competir contra el resto de las potencias, están llevando a cabo políticas, las cuales están enfocadas a transformar la educación y el mundo laboral para adaptarlo a las nuevas exigencias del mercado. Estas reformas que se están llevando a cabo poco a poco están produciendo un recorte brutal en los derechos de los/as trabajadores/as de este continente. Algunas de ellas son:

·En temática laboral, los ministros de Trabajo de la UE aprobaron el decreto para instaurar la jornada laboral de 65 horas, significando esto un gravísimo atentado contra los derechos laborales de los/as trabajadores/as que fueron conquistados hace poco más de un siglo por el movimiento obrero, el cual estaba sumido en la miseria con eternas jornadas laborales, sin acceso a la educación o la cultura, y con míseros salarios. Actualmente la Comisión Europea esta estudiando la reducción de la jornada a 35 horas con la reducción de salario, mientras va aumentando la carestía de la vida constantemente. Aún así, los partidos políticos más influyentes apuestan por aumentar la jornada laboral a 48 horas.

Las deslocalizaciones son producto de las desigualdades económicas entre los países de Europa. Las grandes empresas trasladan su producción a los nuevos países en vías de desarrollo, debido al bajo precio del suelo y de las presiones fiscales. Además aprovechan el bajo coste de la mano de obra cualificada y los recortes de derechos laborales y sociales que sufren los/as trabajadores/as de los países a donde van a parar las industrias que funcionan actualmente en el estado.

·El EEES (Plan Bolonia), abarca muchos más países de Europa. Pretende llevar a cabo una progresiva mercantilización de la Universidad, introduciendo las empresas en aquellos aspectos de la misma donde puede obtener un beneficio. Así mismo, las empresas pueden controlar la formación de los universitarios a través de órganos como los Consejos Sociales, lo que conlleva a que se conviertan en personas adiestradas, menos cualificadas y más subordinadas a los intereses de la patronal, sin ningún tipo de objetividad ni de ética, debido a la valoración de subjetividades tales como la capacidad de liderazgo o de trabajo en grupo. Además, se verá aumentado el coste de la misma, sobre a todo a partir del segundo ciclo, volviéndose a convertir en una universidad elitista, al alcance de los/as más ricos/as. Por si esto fuera poco se anulará la capacidad de compaginar estudios y trabajo, al menos en 4 años, pues la jornada de estudio será de 40 horas semanales. También se suprimirán muchas becas dando préstamos promocionados por bancos a los/as estudiantes, hipotecándolos/as para años. Bolonia también supondrá un atentado contra les/as trabajadores/as de las universidades, pues se tiende a la subcontratación y externalización de servicios que hoy día ocupan trabajadores/as en puestos fijos. Para paralizar estos atropellos, les/as estudiantes y trabajadores/as universitarios/as o no, hemos optado por la vía del asamblearismo, el federalismo, el apoyo mutuo y la acción directa, sin intermediarios/as, para presionar a los órganos de poder: decanatos, rectorados y Gobierno, llegando a conseguir, de momento, que se echen atrás en materias como las becas.

La insostenibilidad del sistema capitalista ha vuelto a provocar otra grave crisis económica, la cual la estamos pagando los/as trabajadores/as. Expedientes de Regulación de Empleo, inyección de capital público a los bancos para evitar la insolvencia de los mismos y más de 4 millones de parades. Estasson las consecuencias que les trabajadores tenemos que soportar y pagar por un sistema económico desigualitario y totalmente injusto.

Ante este grave panorama político, social y económico, los/as politiquillos/as volverán a salir en sus mítines, a prometernos que nos salvaran la vida (como dicen siempre). Prometerán derechos sociales a les trabajadores, nos prometerán empleo y todo aquello que siempre prometen y luego nunca cumplen. Por todo esto, nosotros/as apoyamos la abstención activa en estas elecciones, para no reconocer el parlamentarismo europeo ni a la puerca política. Nosotros/as apostamos fuerte por el anarcosindicalismo y la autoorganización de los/as trabajadores y estudiantes, fuera de partidos políticos y sindicatos subvencionados. La mejor herramienta para la defensa de las agresiones del capital y sus políticos/as, para la conquista de los derechos que nos corresponden; además de ser la única herramienta valida para transformar la sociedad desde la base, para lograr un mundo igualitario, en el cual no haya explotación, ni competitividad, ni clases sociales, ni gobiernos. Una herramienta construida a través del asamblearismo para que todos/as tengamos igual voz y voto en la toma de decisiones; construida a través de la libre federación; utilizando como armas la solidaridad, el apoyo mutuo entre iguales que somos y la acción directa, sin intermediarios/as entre les trabajadores/as y sus enemiguos/as de clase.

CONTRA EL DELEGACIONISMO POLÍTICO, ABSTENCIÓN ACTIVA Y AUTOORGANIZACIÓN OBRERA

Grupo Anarquista Bandera Negra

divendres, 22 / maig / 2009

¿Qué pasa en la Unión Europea?

Todas las encuestas señalan que la abstención en las próximas elecciones europeas va a ser muy elevada. Tal abstención, por cierto, no es una novedad. En realidad, ha ido aumentando en los últimos años, y precede a la crisis económica y financiera actual. Las causas de esta elevada abstención son fáciles de ver. Para ello se tiene que entender qué está pasando en la Unión Europea. Veamos:

1. El desempleo en el promedio de los países de la Unión Europea de los Quince (UE-15) ha ido aumentando desde la década de los ochenta. Europa, que históricamente (1960-1980) se había caracterizado por tener un desempleo más bajo que EEUU, pasó a tenerlo más alto a partir de los ochenta.
2. Las condiciones de trabajo de la población activa se han ido deteriorando en la mayoría de países de la UE-15. El porcentaje de la población que dice trabajar en condiciones estresantes pasó a ser (en el promedio de los países de la UE-15) del 32% de la población trabajadora en el año 1991 al 44% en el año 2005.
3. La tasa de crecimiento anual del gasto público en transferencias y servicios públicos del Estado del bienestar (como pensiones, sanidad, servicios de ayuda a las familias, vivienda, y otros componentes de la protección social), utilizados predominantemente por las clases populares, ha ido descendiendo en el promedio de los países de la UE-15, pasando del 6,2% en 1990 al 4,8% en 2004. La tasa de crecimiento de las necesidades sociales, sin embargo, ha ido
aumentando.
4. La cobertura e intensidad de los beneficios laborales (en caso de enfermedad, discapacidad o desempleo) ha disminuido en la mayoría de países de la UE-15. Esta disminución ha sido, en general, más acentuada en los países gobernados por partidos liberales y conservadores que en aquellos gobernados por partidos socialdemócratas. Pero, en todos ellos, tales derechos sociales han disminuido.
5. Las rentas del trabajo (lo que se llama masa salarial, que depende del nivel de salarios y del número de asalariados), como porcentaje de la renta nacional, han descendido en el promedio de los países de la UE-15 (y ello a pesar de que el número de asalariados ha aumentado), pasando de representar un 68% de las rentas nacionales en 1975 a un 58% en el año 2005.

Tales hechos son indicadores del deterioro de la situación social y laboral de las clases trabajadoras y otros componentes de las clases populares en la UE-15, lo cual ha estado ocurriendo a la vez que las rentas del capital han crecido de una manera exuberante. Los beneficios empresariales han crecido (en el periodo 1999-2006) un 33% en el promedio de los países de la UE-15 y un 36,6% en los países de la zona euro, mientras que los costes laborales han aumentado sólo un 18%. Consecuencia de esta situación es que las desigualdades sociales han crecido enormemente, alcanzando cuotas sin precedentes. A los ricos nunca les había ido tan bien, y ello a costa del bienestar de todos los demás, es decir, las clases medias y las clases trabajadoras que vieron sus estándares de vida disminuidos. Y las encuestas muestran que la población europea es consciente de ello. El 78% de la población en la UE-15 dice que las desigualdades sociales en su país son excesivas. Nunca se había visto un porcentaje tan elevado de desaprobación de las desigualdades sociales en la mayoría de países de la UE-15.

Esta polarización social de rentas ha sido facilitada por las políticas públicas promovidas por el consenso de Bruselas (que es la versión europea del consenso liberal de Washington), llevadas a cabo por las instituciones europeas, tales como la Comisión Europea (encargada de vigilar el cumplimiento del Pacto de Estabilidad, que ha sido responsable de la austeridad del gasto público) y el Banco Central Europeo (cuyas políticas monetarias han beneficiado enormemente al capital financiero a costa del estímulo económico y la producción de empleo). Y la población es consciente de ello. Tanto la Comisión Europea como el Banco Central Europeo están entre las instituciones europeas menos valoradas. El establishment europeo (el conjunto de instituciones que lideran la Unión Europea) ha estado promoviendo políticas liberales, que incluyen desde la desregulación de los mercados laborales y financieros a la reducción del gasto público y de los impuestos. De ahí la decepción, cuando no enfado, de las clases populares hacia la Europa que se está construyendo y que afecta más a los partidos de centroizquierda que a los partidos de centroderecha y derecha, puesto que los grupos sociales más afectados negativamente por estas políticas liberales han sido las bases electorales, históricamente más fieles a los partidos de centroizquierda, tales como las clases trabajadoras.

La identificación de los partidos de centroizquierda gobernantes con las políticas liberales ha sido la causa de su enorme crisis. No hay que olvidar que la mayoría de gobiernos europeos habían sido de centroizquierda. La decepción creada por su liberalismo ha sido la causa de que sus bases electorales se hayan desplazado a partidos más radicales (de izquierda y de derecha), aun cuando la mayoría se ha ido absteniendo, quedándose en casa. Tales partidos de centroizquierda tendrán que hacer una autocrítica muy fuerte, abandonando el socioliberalismo si quieren recuperar el voto perdido.

En cuanto a las derechas, su éxito se debe a la lealtad de sus bases electorales, constituidas por los grupos de renta superior, beneficiados por las políticas liberales, y la de aquellos sectores de las clases populares atraídos por el mensaje nacionalista y anti inmigrante, consecuencia de su gran inseguridad. No es racista el más ignorante sino el más inseguro, y hay mucha inseguridad en la UE. Por otra parte, son estas mismas derechas (como el Partido Popular Europeo, al cual pertenece el PP español) las que trasladan a la Unión Europea (que tiene un enorme déficit democrático) aquellas medidas impopulares, como son el retraso de la edad de jubilación, que bien saben no podrían aprobar en sus parlamentos.

Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y ex catedrático de Economía
de la Universidad de Barcelona.

Fuente: http://blogs.publico.es/dominiopublico/1294/¿que-pasa-en-la-union-europea/

dimarts, 19 / maig / 2009

La avalancha liberal en contra de las pensiones

http://vnavarro.org

Publicado en la revista SISTEMA DIGITAL, el 10 de Mayo de 2009

Este artículo señala los graves errores metodológicos de los informes de la Comisión Europea y del Banco de España, que han sido utilizados por el Comisario Europeo, Joaquín Almunia, y por el gobernador del Banco de España, Fernández Ordóñez, así como por el Partido Popular Europeo para apoyar sus propuestas de reducción de las pensiones en España.

La avalancha liberal en contra de las pensiones
Como era previsible, las voces conservadoras y liberales (desde el Partido Popular Europeo, del cual el PP español forma parte, al Sr. Almunia, Comisario de Asuntos Económicos de la Comisión Europea, y el Sr. Miguel Angel Fernández Ordóñez, Gobernador del Banco de España) han propuesto, una vez más, la reducción de las pensiones en España para garantizar su solvencia. Y los medios de información y persuasión del país han promovido tal mensaje, haciendo suyas tales propuestas. Así, El País, en su editorial del 23 de Abril de 2009 titulado “Pensiones en Conflicto”, apoyaba las propuestas del Gobernador del Banco de España escribiendo “Sobre la viabilidad de las pensiones, el gobernador tiene razón… Nada más lógico (para salvar la viabilidad de las pensiones) que subir la edad de la jubilación y aumentar el número de años de cotización para calcular la pensión…”. Y editoriales semejantes se han escrito en La Vanguardia, El Periódico, El Mundo, ABC, y en la gran mayoría de rotativos del país. La única diferencia es el énfasis que se da a cada una de estas recomendaciones, en la intensidad del apoyo al gobernador del Banco de España (y crítica, no carente de insultos, al Ministro Corbacho del gobierno español que ha cuestionado tanto el diagnóstico de inviabilidad de las pensiones como las recomendaciones hechas por el Gobernador) y a las propuestas parecidas del Sr. Almunia, y en la rapidez con que se pronostica el colapso del sistema de Seguridad Social en caso de que no se lleven a cabo las reformas que unánimemente se están proponiendo. Hay una avalancha ideológica muy acentuada para, aprovechando las crisis financiera y económica, hacer los cambios que las fuerzas conservadoras y liberales han deseado desde hace años. En realidad, en cada crisis económica, aparece una situación semejante, utilizando los mismos argumentos y en ocasiones incluso los mismos datos y cifras. El informe que la Comisión Europea ha hecho sobre la viabilidad de las pensiones en España, y que el Sr. Almunia utiliza en alguna de sus propuestas, es casi una copia del informe escrito por el Sr. David Taguas, entonces subdirector de estudios del Banco BBVA (y más tarde director de la oficina económica de La Moncloa durante el primer gobierno Zapatero), publicado en la revista Panorama Social de la Fundación de Cajas de Ahorro. Tal informe, que utiliza los mismos argumentos y casi los mismos datos que los que aparecen en el informe de la Comisión Europea, motivó también una editorial favorable de El País, titulado entonces (12.02.07) “Augurio de crisis”.

Un análisis detallado y riguroso de la evidencia empírica que tales informes y artículos presentan en apoyo de sus tesis y propuestas muestra que tienen problemas metodológicos serios que cuestionan su credibilidad. En realidad, es sorprendente la pobreza intelectual de su contenido y laxitud y flexibilidad en la interpretación de los datos. El hecho de que algunos de los errores que reproducen estos informes, artículos y editoriales estén ampliamente generalizados en el debate actual sobre las pensiones no excusa su aparición en tales documentos. Veamos algunos errores que centran tales informes y argumentos.

No conocen como se calcula la esperanza de vida.
En todos estos informes se asume erróneamente que el hecho de que la esperanza de vida promedio de España haya pasado de ser 76 años a 80 años en veinticinco años (1980-2005) quiere decir que el promedio español vive ahora cuatro años más. Ello no es cierto. Hay que saber qué quiere decir esperanza de vida y cómo se calcula. Supongamos que España tuviera sólo dos habitantes. Uno, Pepito, que muere al día siguiente de nacer, y el otro, la Sra. María que tiene 80 años. La esperanza de vida promedio de España sería 0 años más 80 años, dividido entre dos, es decir, cuarenta años. Pero supongamos que en un país imaginario vecino, hay también dos ciudadanos, uno, Juan, que en lugar de morir al día siguiente de nacer, como Pepito en España, vive veinte años, y la otra persona es la Sra. Victoria que tiene también 80 años como la Sra. María. En este país imaginario, la esperanza promedio de vida es de 20 más 80, dividido entre dos, es decir 50 años, diez años más que en España. Ello no quiere decir (como constantemente se malinterpreta este dato) que el ciudadano promedio de aquel país viva diez años más que en España: lo que el dato dice es que hay diez años de vida más en el promedio de aquel colectivo de dos personas sin clarificar que ello se deba a que la Sra. Victoria viva diez años más que la Sra. María (lo cual no es cierto), o que sea Juan el que vive veinte años más que Pepito. Todos los documentos que favorecen la reducción de las pensiones concluyen que la Sra. María vive diez años más, lo cual, repito, no es así. Quiero aclarar que cuando digo no es cierto, no quiero decir que estén mintiendo. Para mentir hay que saber la verdad. Y es obvio que no la conocen. Son ignorantes, no mentirosos. No saben cómo se calcula la esperanza de vida e interpretan mal su significado.

Lo que ha estado ocurriendo en España (y en Europa) es que la mortalidad infantil ha ido disminuyendo de una manera muy marcada, con lo cual la esperanza de vida ha ido aumentando, pasando de 76 años a 80 años. Ello no quiere decir, como habitualmente se asume, que el ciudadano español medio viva cuatro años más ahora que hace veinticinco años. La mortalidad por cada grupo etario ha ido descendiendo (incluyendo entre los ancianos), pero los años de vida que el ciudadano medio vive ahora no es de cuatro años más que en 1980. Calcular las pensiones en base a esta lectura errónea de los datos penaliza a la población pues asume que la gente vive más años de lo que en realidad vive.

Los promedios no son sensibles a las diferencias por clase social
Otro gran error es malinterpretar el significado de promedio Tenga en cuenta el lector que una persona se puede ahogar en un río que tiene como promedio sólo diez centímetros de profundidad. Tal río puede ir seco a lo largo de muchos kilómetros pero en algunas zonas éste puede tener tres metros de profundidad, y es ahí donde el lector se puede ahogar. Un promedio en sí no nos dice mucho si no sabemos también las variaciones del promedio. Lo dicho tiene especial importancia en el cálculo de la esperanza de vida y en la estimación de la longevidad (los años que una persona vive). Las diferencias en longevidad por clase social son enormes. Así, la diferencia en los años de vida existente entre una persona perteneciente a la decila de renta más baja del país (los más pobres) y la decila superior (los más ricos) en España es nada menos que de diez años (ha leído bien, diez años). En EE.UU. son quince y en el promedio de los países de la UE-15 son siete. Estas diferencias en longevidad se deben a que el nivel de salud de la población depende, sobre todo, de la clase social a la cual se pertenece. Un trabajador no cualificado (en paro frecuente durante más de cinco años) tiene, a los sesenta años, el nivel de salud que un banquero tiene a los setenta años. Este último sobrevivirá al primero diez años. Es profundamente injusto pedirle al primero que continúe trabajando dos (y algunos piden cinco) años más para pagar las pensiones del segundo que le sobrevivirá diez años. La insensibilidad hacia esta realidad mostrada por estos informes es abrumadora. Retrasar la edad de jubilación a toda la población trabajadora sin más, es una medida que perjudica a las clases populares para beneficiar a las clases de mayores rentas que viven más años.

El error del argumento alarmista: el crecimiento del porcentaje del PIB gastado en pensiones es excesivo
Este es uno de los errores metodológicos más importantes y frecuentes que aparece en el informe Taguas y en el informe de la Comisión Europea, y que ha sido reproducido en gran número de artículos y editoriales. Tal argumento indica que el porcentaje del PIB en pensiones subirá de un 8,4% en el año 2007 a un 15,1% del PIB en el año 2060, un porcentaje que estos informes señalan como excesivo, pues la sociedad en el año 2060 no podrá absorber tales gastos pues restarán recursos necesarios para otras actividades, programas o servicios a la población no pensionista. El hecho de que el porcentaje de gasto en pensiones públicas alcanzará el 15,1% en el 2060 se considera una noticia alarmante que requiere una intervención ya ahora, disminuyendo los beneficios de los pensionistas.

En este argumento se ignora el impacto del crecimiento de la productividad sobre el PIB del año 2060. Supongamos que el crecimiento anual de la productividad es un 1,5%, un crecimiento que incluso el Banco de España admite como razonable. En este caso, el valor del PIB español será 2,25 veces mayor que el PIB del año 2007. Ello quiere decir que si consideramos el valor del PIB del año 2007 como 100, el del año 2060 será de 223. Pues bien, el número de recursos para los no pensionistas en el año 2007 fue de 100 menos 8,4 (8,4 es la cantidad que nos gastamos aquel año en pensionistas), es decir, 91,6. En el año 2060 los recursos a los pensionistas serán el 15,1% de 223, es decir 33, y para los no pensionistas será 223 menos 33, es decir, 192, una cantidad que es más del doble de la existente en el año 2007, 91,6. Debido al crecimiento de la productividad, en el año 2060 habrá más recursos para los no pensionistas que hoy, y ello a pesar de que el porcentaje del PIB dedicado a pensiones es superior en el año 2060 que en el 2007. Los que alarman innecesariamente a la población olvidan un hecho muy elemental. Hace cincuenta años, España dedicaba a las pensiones sólo un 3% del PIB. Hoy es un 8%, más del doble que cincuenta años atrás. Y la sociedad tiene muchos más fondos para los no pensionistas de los que había entonces, aún cuando el porcentaje del PIB en pensiones sea mucho mayor ahora que entonces.

El Ministro Corbacho y el Secretario General Octavio Granados llevan razón
Quisiera señalar que estos errores son mayores. Si los hace un estudiante en el programa de Políticas Públicas en la Universidad Pompeu Fabra que yo dirijo, se le suspende. Pues bien, grandes instituciones como el Banco de España o la Comisión Europea los cometen y tienen una gran resonancia, convirtiéndose inmediatamente en dogmas de la nueva sabiduría convencional liberal. El problema es que, como cualquier dogma, se reproduce más por fe (la fe en la doctrina liberal) que no en la evidencia científica. El Sr. Almunia, el Sr. Fernández Ordóñez, el Banco de España, el BBVA, la Comisión Europea, El País, La Vanguardia, El Periódico, El Mundo, o el ABC están equivocados, y el Sr. Corbacho, Ministro de Trabajo y el Sr. Octavio Granados (que han negado que la Seguridad Social esté en peligro), llevan razón. No hay un problema grave de viabilidad en el sistema de pensiones en España, lo cual no quiere decir que no haga falta hacer cambios (como la flexibilización voluntaria en la edad de jubilación) que mejoren no sólo las cuentas sino la equidad del sistema. Pero, entre estos cambios, no debieran incluirse los sugeridos por la sabiduría convencional liberal que ha mostrado ser lo que es: la mera defensa de intereses de clase.

La causa mayor por la que varios países hayan retrasado la edad de jubilación a los 67 años no ha sido tanto el intento de retrasar tal edad legal, sino la de retrasar la edad real de jubilación, edad que en España es ya, 62,5 años, la más alta existente en la UE. Lo que debe hacerse es precisamente acercar la real a la legal, imposibilitando la práctica generalizada del mundo empresarial de utilizar las prejubilaciones como mecanismo de reducir las plantillas, hecho que afecta negativamente el tamaño de las pensiones de las personas prejubiladas. Este debiera ser el centro del debate sobre las pensiones; la utilización por el mundo empresarial (incluido en un lugar destacado la banca, la mayor promotora de que se recorten las pensiones en España) de la temprana jubilación como manera de aumentar sus beneficios. El hecho de que los medios de información y persuasión estén enfatizando lo primero –la reducción de las pensiones- y no lo segundo –el perjuicio que se hace a los trabajadores para mejorar los beneficios de empresarios- es un indicador más de que ciertos grupos y clases sociales en España tienen una influencia dominante en tales medios de persuasión.

Una última observación. Voces críticas tienen escasa accesibilidad a tales medios. De ahí que le ruego al lector que me ayude a distribuir ampliamente este artículo para que la población conozca que lo que se le dice por aquellos medios no se basa en evidencia empírica, sino en mera ideología, la ideología liberal que asfixia a nuestro país y domina el debate, dominio que se explica no por la fortaleza de los argumentos (que es muy floja y fácilmente demostrable que es errónea) sino por las enormes cajas de resonancia que tales voces tienen en unos forums que se caracterizan por su escasa diversidad en los puntos de vista expuestos. La democracia en España es muy, muy limitada. Y el debate sobre las pensiones lo demuestra.